“Yo ya perdí la cuenta de la cantidad de veces que entraron a robar en el predio. Cuatro veces tuvimos que cambiar el techo porque lo perforan para entrar, gastamos en enrejar el terreno, en poner alarmas -que también rompieron- y en varias reparaciones”, explicó Teresa Aguilar, quien trabaja para el comedor Señor del Milagro, en Villa Mariano Moreno.
“Queremos más seguridad para el barrio, sólo eso”Desde el 2007, la institución funciona en un predio municipal de calle 1 y 20, donde la organización fue edificando las instalaciones del comedor. Si bien reconoce que reciben un subsidio de la Nación para la compra de los insumos, Aguilar asevera que los constantes robos los obligaran a cerrar sus puertas porque reponer y reparar los daños correría por parte de quienes atienden el comedor y de quienes aportan con alguna donación.
“En su momento pusimos una chapa en el techo, porque no teníamos para más. La rompieron también. En una ocasión nos robaron una heladera exhibidora, a ese ladrón lo atraparon y lo dejaron en libertad con una probation que hasta hoy no se cumple”, indicó Aguilar.
El miércoles les robaron elementos para el almuerzo del día siguiente. “Estamos sobre una calle sin luz, eso nos perjudica. En la pandemia nos van robando más de 10 veces. La seguridad en Las Talitas está complicada”, cerró.